Las alucinaciones son percepciones sensoriales sin un estímulo externo real. La persona las experimenta como auténticas, a diferencia de las ilusiones, que distorsionan estímulos existentes. Pueden afectar cualquier sentido: visual, auditivo, táctil, olfativo, gustativo, corporal o motor. A continuación, detallamos cómo identificarlas según su tipo.
Alucinación auditiva. La más común: la persona "escucha" voces o sonidos externos localizados en el espacio, como una radio dirigiéndose directamente a ella. Asociada a esquizofrenia, parafrenia y psicosis delirante aguda. Se perciben como reales.
Alucinación visual. Percepciones visuales falsas, simples o complejas: imágenes en movimiento o estáticas, de cualquier tamaño. Comunes en delirios alcohólicos (zoopsias: arañas, víboras) y cuadros orgánicos, esquizofrenia aguda o psicosis delirante.
Alucinación olfativa y gustativa. Olfativas: olores extraños como goma quemada, con fuerte carga afectiva. Gustativas: sabores desagradables, a menudo persecutorios (envenenamiento). Suelen aparecer juntas en esquizofrenia.
Alucinación táctil. Sensaciones en la piel: toques, pinchazos, quemaduras o insectos debajo. Comunes en delirios alcohólicos y esquizofrenia; menos frecuentes que otras.
Alucinación del esquema corporal. Alteraciones internas: despersonalización en esquizofrenia. Incluye sensaciones genitales (manoseos, violaciones) o corporales (dos corazones, mano de metal).