Un estudio revela que un tercio de los usuarios de rastreadores de actividad dejan de usarlos en menos de seis meses. ¿Adquiriste un rastreador de fitness el año pasado? ¿Sigues usándolo?
En 2015 se vendieron más de 78 millones de dispositivos wearables. Sin embargo, según un estudio de la Universidad de Washington, un tercio de los usuarios los abandona tras seis meses.
La clave está en cómo se presentan los datos de actividad, como pasos diarios o horas de sueño. Investigadores de la Universidad de Washington encuestaron a 141 exusuarios de Fitbit y detectaron tres patrones: corto (menos de cuatro meses), largo y constante (al menos cinco meses), e intermitente (con pausas de 30 días o más).
Al mostrar siete tipos de visualizaciones (gráficos, mensajes, líneas de tiempo), los participantes prefirieron formatos adaptados a su patrón. Los de uso corto valoraron gráficos por días de la semana y horas; los de largo plazo, datos mensuales o anuales. Todos apreciaron comparaciones positivas, como "superaste al 80% de usuarios" frente a enfoques negativos.
Entre los 141 exusuarios, 70 se sintieron culpables al abandonarlo; 21 lo hallaron inútil o molesto; solo 5 aprendieron lo suficiente; y 45 tuvieron sentimientos mixtos.
Los culpables respondieron bien a mensajes motivadores para retomar el uso, mientras que los no arrepentidos se molestaron. "Las apps asumen uso eterno, pero no es así", afirma James Fogarty, coautor y profesor de Informática en la Universidad de Washington. Adaptar visualizaciones podría reducir el abandono.