Al realizarte una perforación en la nariz, ya sea nueva o durante su periodo de cicatrización, es fundamental conocer los riesgos asociados. Aunque muchos se pueden mitigar con cuidados adecuados y procedimientos profesionales, siempre existen posibilidades de infecciones y complicaciones.
Riesgos Principales de las Perforaciones Nasales
Tras evaluar pros y contras, has decidido perforarte la nariz. Antes de visitar al profesional, considera el tipo de perforación y sus riesgos potenciales. Como cualquier modificación corporal, las perforaciones nasales conllevan ciertos peligros.
Primero, conoce los tipos más comunes: la perforación en la fosa nasal (el lado carnoso) y en el tabique (el cartílago entre fosas nasales). Aunque hay otras opciones, estas son las principales. A continuación, detalla los riesgos asociados.
Infección
Las infecciones son comunes en fosas nasales y tabique. Según la Academia Americana de Médicos de Familia (AAFP), la bacteria Staphylococcus, presente en la cavidad nasal, puede causarlas. Síntomas incluyen hinchazón, sensibilidad, pus, dolor persistente, sangrado anormal (incluso en perforaciones antiguas) y abscesos. Consulta a un médico inmediatamente para antibióticos.
Lesiones Nasales Necrotizantes
Una infección en el tabique (o raramente en la fosa) puede causar necrosis o muerte tisular, llevando a deformidades que requieren cirugía. Causas: bacterias o hongos, según Kathleen T. Montone, MD, en Diagnóstico diferencial de lesiones necrotizantes de los senos paranasales (págs. 1-2). Ocurre en perforaciones nuevas o mal cuidadas.
Pericondritis
Infección en el pericondrio (tejido conectivo del cartílago) por Pseudomonas aeruginosa. Sin antibióticos, causa muerte tisular y cirugía. Común en perforaciones septales.
Hematoma Septal
Acumulación de sangre entre tabique y pericondrio. Requiere tratamiento para evitar pérdida de irrigación y destrucción tisular. Síntomas: dolor, hinchazón y dificultad respiratoria.
Ingestión de Joyas
Al respirar por la nariz, existe riesgo de aspirar o tragar joyas, incluso dormido.
Rechazo y Trauma
El cuerpo puede rechazar el metal, empujándolo o absorbiéndolo, causando infecciones o cirugía. Además, las perforaciones nasales (especialmente fosas) pueden engancharse, causando trauma o empotramiento.
Cómo Minimizar los Riesgos
Aunque no se eliminan por completo, sigue estos pasos para reducirlos.
Elige un Profesional
Evita hacerlo tú mismo: un piercer certificado usa equipo estéril y técnicas seguras, reduciendo infecciones y dolor.
Inspecciona el Estudio
Verifica limpieza, lavado de manos, guantes desechables, esterilización de herramientas y certificaciones (ej. Cruz Roja).
Prefiere Aguja sobre Pistola
Las agujas huecas minimizan trauma y aceleran cicatrización, a diferencia de pistolas no estériles.
Sigue Cuidados Post-Perforación
Limpia según instrucciones, asegura joyas y vigila infecciones. Hinchazón inicial es normal, pero prolongada no.
Conoce tus Alergias
Usa metales hipoalergénicos como acero quirúrgico, titanio, platino u oro sólido.
Limpieza Diaria y Revisión
Limpia con jabón antibacteriano diariamente; ajusta joyas para evitar caídas.
¿Perforarte o No? Tú Decides
Las perforaciones nasales arriesgan infecciones, rechazo y deformidades, pero con cuidados y profesionales, se minimizan. Habla con expertos y elige estudios limpios. Ahora, evalúa si los beneficios superan los riesgos.