Si adoras esos tacones vertiginosos que acabas de comprar pero temes las molestias habituales, estás en el lugar correcto. Como especialistas en calzado con años de experiencia asesorando a miles de usuarias, te ofrecemos cuatro consejos prácticos y efectivos para evitar que los tacones te hagan daño. Así podrás disfrutar de ellos con total comodidad.
Método del congelador
Este es uno de los trucos más recomendados por expertos. Antes de ponértelos, introduce los zapatos en una bolsa plástica (para evitar olores) y colócalos en el congelador durante dos horas. El frío contrae ligeramente los pies y adapta la piel, minimizando fricciones y evitando el daño.
Plantillas protectoras
Si el dolor se concentra en la planta del pie, opta por mini plantillas de gel o silicona. Estas evitan la fricción directa con la suela y reducen notablemente las molestias. Son asequibles y las encuentras en cualquier zapatería especializada.
Para rozaduras en el empeine
Si notas presión en la parte superior por el material del zapato, aplica una fina capa de crema hidratante en el interior. Esto crea una barrera suave que previene irritaciones y rozaduras causadas por esos tacones impactantes.
Servicio profesional de hormas
¿Conoces las hormas? Son herramientas que usan los zapateros profesionales para ensanchar los zapatos gradualmente (en la zona del ancho). Lleva tus tacones a un taller de confianza y en unos días estarán perfectos, evitando rozaduras de forma definitiva.