El charol, también conocido como patente, es un material altamente resistente que luce elegante por años con los cuidados adecuados. A diferencia del cuero o la tela, es fácil de mantener, libre de rayones y siempre brillante. Como especialistas en calzado, te compartimos consejos prácticos y probados en este artículo para cuidar tus zapatos de charol de forma óptima.
Pasos a seguir:
-
Los roces son el peor enemigo del charol. Protege tus zapatos guardando cada uno por separado en una bolsa de tela. Camina con precaución para evitar que rocen entre sí o con paredes.
-
Evita usarlos en jardines o eventos con césped, ya que el barro o la tierra pueden causar daños irreparables.
-
Si se ensucian, límpialos inmediatamente con una tela de gamuza humedecida en agua. Seca con una toalla limpia. Si es necesario, usa quitaesmaltes sin acetona o agua con vinagre.
-
Para recuperar el brillo perdido, aplica productos especializados o frota suavemente con un algodón humedecido en aceite de oliva o vaselina. ¡Lucirán como nuevos!
-
Al conducir, usa otro par de zapatos, pues el roce con pedales araña el charol. Lleva un par extra y cámbialos al llegar.
-
Si están rayados, disimúlalos con aceite de ricino aplicado con algodón. No eliminará el daño, pero lo minimizará eficazmente.