Agregar mantillo a tu jardín suprime la germinación y el crecimiento de malezas, retiene la humedad en el suelo, crea un hábitat para la vida del suelo y estabiliza las condiciones en la zona de raíces de tus plantas. ¡El resultado? Menos tiempo dedicado al mantenimiento del jardín.
Si eres nuevo en el uso de mantillo, te preguntas cuánto necesitas. La respuesta corta es: depende. Pero no te dejaremos con dudas. Analicemos los factores clave para que determines la cantidad ideal con confianza.
Paso 1: Evalúa tu situación actual

Primero, observa tu jardín. Si nunca has usado mantillo, verás mucho suelo expuesto, posiblemente compactado en algunas áreas. En este caso, necesitarás una cantidad generosa. Incluso considera rejuvenecer el jardín desde cero.
Paso 2: Considera tu clima

Cualquier jardín se beneficia de una capa gruesa de mantillo, pero en climas extremos es esencial. En zonas desérticas, protege del sol abrasador reteniendo humedad en las raíces. En inviernos rigurosos, mantiene el suelo por encima del punto de congelación.
En resumen, el mantillo regula y estabiliza la temperatura del suelo en cualquier clima.
Paso 3: Define tus objetivos

El mantillo orgánico se descompone y enriquece el suelo, elevando su nivel con el tiempo. Ideal para jardineros ecológicos, contrarresta la erosión de la capa superior.
Si no quieres elevar el nivel, aplica solo lo necesario para cubrir o elige mantillo de descomposición lenta, como astillas grandes de madera.
Paso 4: Si dudas, aplica más

Ruth Stout, pionera de la jardinería orgánica, respondía siempre: "Más". El exceso de mantillo se descompone sin problemas, mientras que la falta causa issues. Errar por exceso es seguro.
Paso 5: Elige el momento adecuado

Aplícalo antes de la estación más dura para proteger las plantas. También en nuevas plantaciones y cuando la capa se adelgace o aparezca suelo desnudo.
Paso 6: Colócalo correctamente

Evita cubrir troncos para prevenir pudrición, moho e insectos. Deja un anillo libre alrededor de cada base.
Paso 7: Selecciona el mantillo ideal

La paja es la mejor opción: libre de semillas y similar a la madera. No confundir con heno, que germina.
Otras opciones: hojas, césped cortado, podas o astillas (con precaución por posible fijación de nitrógeno). Tritura materiales grandes para mejor manejo.
En resumen
El mantillo siempre beneficia tu jardín. Aplica una capa gruesa antes de estaciones extremas y renueva según sea necesario. Más es mejor que menos para resultados óptimos.