El mármol es un material elegante y duradero, común en cocinas y baños. Sin embargo, su naturaleza porosa lo hace susceptible a manchas que pueden penetrar si no se limpian a tiempo. Con los métodos adecuados, puedes mantenerlo impecable sin dañarlo. A continuación, te explicamos cómo limpiar el mármol de forma segura y efectiva.
Materiales necesarios:
Pasos a seguir:
Para la limpieza diaria, mezcla agua tibia con unas gotas de jabón neutro en un recipiente. Humedece una esponja suave o paño y limpia toda la superficie del mármol con movimientos circulares. Enjuaga inmediatamente con agua limpia y seca con un paño absorbente para evitar marcas de agua.
Evita productos corrosivos, ácidos (como vinagre o limón) o abrasivos (lejía, amoníaco), ya que dañan el mármol. Si usas algún removedor de manchas, aplícalo brevemente y enjuaga de inmediato.
Para suciedad superficial, usa una esponja suave. Para rincones y suciedad incrustada, emplea un cepillo de cerdas suaves. Nunca uses alambres o herramientas metálicas que rayen la superficie.
Para manchas oscuras o amarillentas, prepara una pasta de bicarbonato con agua y aplícala sobre la mancha. Deja actuar 5 minutos y frota suavemente. Para herrumbre, usa peróxido de hidrógeno diluido.
Frota la solución elegida con un paño o esponja en toda la superficie afectada hasta eliminar la mancha.
Si la mancha persiste, repite el proceso, enjuagando y secando entre aplicaciones. Para mantenimiento, sella el mármol cada 6-12 meses.
Consejo experto: Limpia derrames inmediatamente para prevenir daños permanentes. Consulta a un profesional para restauraciones.