Los expertos en mantenimiento de electrodomésticos recomiendan extraer y limpiar las aspas del lavavajillas dos veces al año. Esto elimina la suciedad acumulada en los orificios y el desagüe, previniendo la proliferación de bacterias. Sigue esta guía detallada para mantener tu lavavajillas en óptimas condiciones.
Pasos a seguir:
Retira las bandejas del lavavajillas para acceder fácilmente al interior.
Saca las aspas aplicando algo de presión o girando la tuerca plástica grande que las sujeta. Observarás los orificios por donde sale el agua durante el lavado.
Una vez extraídas, sacude cuidadosamente cada orificio. Dependiendo de la marca, podrás desmontar las aspas en varias partes. Desmonta, limpia a fondo y remonta hasta eliminar toda la suciedad.
Si quedan manchas, introduce agua del grifo por el centro del aspa para una limpieza profunda.
Inspecciona cavidad por cavidad: agita energéticamente, enjuaga minuciosamente e introduce más agua hasta remover los últimos restos.
Limpia todas las ranuras de las aspas del friegaplatos y aprovecha para limpiar el desagüe del lavavajillas.
Vuelve a colocar cada pieza en su lugar y realiza un ciclo de lavado de prueba para verificar que todo funciona correctamente.