¿Llevas tus almohadas a la lavandería por costumbre o miedo a dañarlas? ¡Error común! Lavarlas en casa es posible, efectivo y económico si sigues estos pasos probados. Con experiencia en cuidado del hogar, te guío para dejarlas impecables, respetando las recomendaciones de fabricantes y mejores prácticas de higiene.
Materiales necesarios:
Pasos a seguir:
1Retira las fundas protector. Coloca las almohadas equilibradas en el tambor de la lavadora. Es clave para evitar desbalance y golpes durante el ciclo.
2Las almohadas absorben mucha agua y se vuelven pesadas. Usa un ciclo largo con agua caliente, siempre verificando la etiqueta del fabricante. Si indica lo contrario, opta por agua fría para preservar el relleno.
3Tras el lavado, extiéndelas al sol directo sobre una superficie aireada por todos lados, como la parrilla de un sillón. Aprieta suavemente para redistribuir el relleno y evitar apelmazamiento. Golpéalas con las manos una vez secas para restaurar su forma esponjosa.
4El núcleo puede tardar en secarse por completo, así que prevé 1-2 días al aire libre. Una vez listas, coloca las fundas y disfruta de un descanso reparador sobre almohadas limpias e higiénicas.