Limpiar el exterior de tu casa antes de pintar no solo eliminará la suciedad acumulada y proporcionará una superficie impecable para el nuevo revestimiento, sino que también te permitirá detectar imperfecciones que deben repararse para un acabado duradero.
El método depende del tamaño de tu vivienda y el nivel de suciedad. Para casas de tamaño medio, utiliza una manguera de jardín con cepillo para autos: rocía las áreas grandes. Para manchas persistentes, frota con un cepillo o esponja y un cubo de agua tibia con detergente fuerte. Trabaja de arriba hacia abajo y enjuaga abundantemente.
Para casas grandes o limpiezas rápidas, alquila un hidrolavador de alta presión. Se conecta al suministro de agua y genera unos 600 psi, eliminando suciedad, moho, manchas y pintura vieja. Usa la varilla con boquilla de gatillo, pero mantén distancia para evitar dañar superficies sanas, tejas o revestimientos. Sigue las instrucciones del fabricante, usa gafas y ropa protectora.
Puedes usarlo desde una escalera (practica en suelo primero para evitar caídas), aunque un andamio es ideal. Algunos modelos incluyen depósitos para soluciones antimoho; enjuaga siempre con agua limpia después.
¿No es lo que buscas? Prueba estos artículos útiles:
- Pintura de casas: ¿Listo para pintar? Encuentra consejos expertos sobre pintura interior y exterior en este artículo de mejoras del hogar.
- Herramientas para pintar casas: Asegúrate de tener todo lo necesario para un trabajo profesional. Este guía te ayudará.
- Preparación para pintar el exterior: Descubre los pasos clave para preparar tu casa. Solo en HowStuffWorks.