Si tienes escaleras en casa y niños pequeños o bebés, es esencial protegerlos de caídas accidentales. Los bebés no perciben los riesgos y podrían intentar bajar solos. En lugar de optar por puertas de plástico costosas y poco resistentes, te mostramos cómo reutilizar una puerta de madera grande para crear una puerta de seguridad compacta y duradera, ahorrando dinero y asegurando mayor robustez.
Materiales necesarios:
Pasos a seguir:
1Busca una puerta de madera de segunda mano en casa o en una carpintería (por unos 25€). No necesita ser de alta calidad, solo resistente.
2Mide con precisión el ancho y alto del hueco de la escalera para adaptar la puerta exactamente.
3Corta la puerta con el disco cortador para que encaje perfectamente en el hueco de la escalera. Ajusta tanto ancho como alto según sea necesario. Usa equipo de protección.
4Lija las superficies para eliminar astillas y aristas. Aplica barniz y pinta al color deseado para un acabado profesional y seguro.
5Marca y perfora los agujeros para fijar las bisagras en la puerta, garantizando un cierre seguro que los niños no puedan abrir.
6En la pared, instala un listón para ajustar al ancho del hueco y coloca el cerrojo, permitiendo cerrar la puerta de forma hermética.
7Fija las bisagras en la pared y monta la puerta. ¡Listo! Tu hogar es ahora más seguro para los pequeños.