Aunque no lo creas, las posturas del cuerpo de un perro revelan mucho sobre su estado de ánimo y emociones. Muchas señales son sutiles y requieren tiempo para reconocerlas, pero dominarlas fortalece el vínculo con tu mascota. Como expertos en comportamiento canino con años de experiencia, en este artículo te detallamos las posturas más comunes para que sepas cómo interpretar las posturas de tu perro con precisión.
La postura de confianza y seguridad
Un perro seguro de sí mismo adopta una postura recta, con la cola elevada y meneándola lentamente; orejas erguidas o relajadas, y un aspecto general fresco y relajado. Sus pupilas estarán contraídas, señal de tranquilidad total.
La reverencia
Cuando tu perro baja la cabeza y el pecho al suelo, extiende las patas delanteras y eleva la trasera con la cola arriba, es una invitación clara a jugar. Conocida como "reverencia del juego", no debe confundirse con agresión: ¡es hora de divertirse con tu compañero!
Movimientos de cadera
Los empujones con la cadera o giros para derribar a otro perro indican que busca jugar. Si te muestra su trasera, es una muestra de confianza; podría pedir rascadas o simplemente expresar excitación amistosa al sacudirla.
Girar sobre sí mismo
El clásico "roll over" expone el vientre como signo de respeto por la autoridad. Refuérzalo con un masaje en la barriga. También puede ser resistencia pasiva ante algo molesto, como un corte de uñas.
La posición de deambular del perro
Si camina sin rumbo fijo, podría indicar excitación, nerviosismo o aburrimiento por falta de ejercicio. Anímalo con caminatas y juegos para activarlo.
Perro con el pelo erizado
El erizado de la piel dorsal (piloerección) sugiere que se siente amenazado e intenta parecer más grande. No es agresividad pura, pero indica alerta máxima. Un perro asustado puede morder: mantén distancia y precaución.
El perro está asustado o inseguro
Intentará esconderse o agacharse, con inclinación sutil que denota sumisión o nerviosismo. Espalda arqueada, piernas flexionadas, cola baja y mirada fija en la fuente de inquietud son señales clave.
De repente se inmoviliza en medio de una actividad
Esto refleja inseguridad, deseo de soledad o preparación para defenderse. Común con un hueso: ¡nunca te interpongas entre un perro y su tesoro!
Postura de perro agresivo o amenazado
Se inclina hacia adelante rígido ante una amenaza o desafío percibido. Cola escondida, movimientos rápidos, y blancuras oculares visibles al girar la cabeza. Procede con extrema cautela.