La mastitis canina es una infección dolorosa que afecta principalmente a perras lactantes, aunque no es exclusiva de ellas. Conoce sus causas, síntomas y opciones de tratamiento para actuar a tiempo y proteger a tu mascota.
¿Qué es la mastitis canina?
La mastitis es una infección bacteriana en los conductos lácteos de las glándulas mamarias de los perros. Un veterinario confirmará el diagnóstico, pero reconocer los signos tempranos es clave para un tratamiento oportuno y efectivo.
Mastitis en perras lactantes
Durante el embarazo, el cuerpo de la perra se prepara para producir leche. Tras el parto, la succión de los cachorros puede causar grietas o heridas en los pezones, permitiendo la entrada de bacterias. Normalmente, el sistema inmune las combate, pero en entornos insalubres o con alta demanda, puede desarrollarse una infección grave.
Mastitis en otros perros
No solo afecta a perras gestantes o lactantes. Machos y hembras no preñadas también pueden padecerla, a menudo relacionada con cáncer mamario —una condición grave que requiere atención inmediata— o falsos embarazos.
Síntomas de mastitis en perros
Detectar los síntomas precozmente evita complicaciones como sepsis. Busca estos indicios:

- Pérdida súbita de apetito
- Fiebre y letargo
- Comportamiento agresivo por dolor
- Sensibilidad en una o más mamas
- Abscesos o heridas infectadas cerca del pezón
- Enrojecimiento, calor, hinchazón y endurecimiento de la mama afectada
- Hinchazón y congestión de pezones
- Decoloración oscura de la mama
- Leche descolorida
- Secreción purulenta maloliente
Signos tempranos de mastitis
En perras lactantes, vigila el peso diario de los cachorros: si no ganan peso adecuadamente, podría indicar mastitis. En no lactantes, observa hinchazón e enrojecimiento inicial en pezones.
Señales en cachorros amamantando leche infectada
Los cachorros mostrarán:
- Angustia, llanto e inquietud
- Deshidratación
- Pérdida de peso
- Letargo y posible muerte
Diagnóstico de mastitis canina
El veterinario examinará las mamas, buscará pus, realizará aspiración con aguja fina, análisis de sangre, cultivos bacterianos y citología de leche para confirmar la infección.
Tratamiento de la mastitis canina
Sin tratamiento, puede causar shock séptico y muerte. Contacta al veterinario inmediatamente. Opciones según gravedad:
- Compresas tibias húmedas para mejorar circulación y drenaje, aliviando dolor.
- Recoger leche/pus con toalla desechable por higiene.
- Antibióticos de amplio espectro (ej. trimetoprima/sulfadiazina, lincomicina, ampicilina, cefalexina).
- Mastectomía en casos crónicos graves.
Hospitalización y soporte pueden ser necesarios.
Tratamiento de mastitis gangrenosa o rota
Si las mamas se rompen, se administran antibióticos y se monitorea; usualmente no se cierra la herida para evitar abscesos.
Cuidado de la camada
En lactantes con mastitis:
Alimentación
Desteta y usa fórmula láctea para cachorros con biberón. Sigue instrucciones de etiquetas para mezcla, cantidad y frecuencia según peso.
Limpieza
Estimula eliminación limpiando genitales/ano con toallitas húmedas hasta que lo hagan solos (primeras semanas).
Tratamientos caseros para mastitis canina
Consulta siempre al veterinario. Opciones seguras:
- Compresas frías con caléndula en pezones.
- Compresas calientes con masaje manual para drenar leche.
- Ungüentos protectores (vaselina, cortisona, hipérico).
- Hojas de col 10-15 min para reducir hinchazón.
Cómo drenar pezones
Con aprobación veterinaria, masajea suavemente con compresa tibia para extraer leche excedente.
Prevención de la mastitis
Esterilización reduce riesgos. Mantén higiene: cambia cama frecuentemente, limpia pezones post-alimentación y defecación, corta uñas de cachorros, afeita vello peripezonar.
Pronóstico
Con tratamiento oportuno, recuperación completa y futuras camadas posibles, aunque aumenta susceptibilidad; considera esterilización.
Una condición seria
La mastitis puede devastar a la perra y camada si no se trata pronto. Con esta guía, estarás preparado para actuar.