Aunque algunos huesos pueden ser aptos para perros bajo supervisión estricta, las costillas no lo son. No son seguras para tu compañero canino. Como dueños responsables, es esencial conocer los riesgos y actuar si tu perro accede a uno.
Los huesos de costillas: un peligro para los perros
Ya sean crudos o cocidos, de cerdo o vaca, los huesos de costillas representan un alto riesgo. Su forma y tamaño favorecen la asfixia, y los cocidos se astillan en fragmentos afilados que dañan boca, garganta e intestinos. Incluso crudos, conllevan peligros significativos.

- Dientes rotos. Los perros pueden fracturarse dientes al masticar, exponiendo el nervio y causando dolor e infecciones. Requieren cirugía dental costosa.
- Lesiones bucales. Los huesos cocidos se parten en astillas que perforan encías, lengua, paladar y garganta. Pueden necesitar cirugía bajo anestesia.
- Bacterias perjudiciales. En huesos crudos proliferan patógenos como Salmonella, E. coli y Listeria, afectando a perros y humanos.
- Pancreatitis. La grasa y cartílago provocan inflamación pancreática grave, con síntomas como vómitos, diarrea y dolor abdominal. Puede ser fatal sin tratamiento.
- Obstrucción esofágica. Fragmentos o huesos enteros se atascan en el esófago, principal causa de asfixia por objetos extraños.
- Obstrucción intestinal. Bloquean estómago o intestinos, requiriendo cirugía urgente para evitar la muerte.
Qué hacer si tu perro ingiere costillas
Si tu perro roba una costilla, retírale el hueso inmediatamente, aunque supervises. Revisa su boca por heridas o sangrado.
Si sospechas ingestión, observa signos de asfixia como arcadas o angustia, y acude al veterinario de urgencia.
De lo contrario, contacta a tu veterinario y vigila 72 horas por complicaciones.
Síntomas a vigilar
Monitorea estos indicios tras exposición a costillas:
- Saliva sanguinolenta o hemorragia oral
- Dificultad para comer
- Letargo
- Falta de apetito
- Vómitos
- Regurgitación
- Diarrea
- Heces con sangre
- Estreñimiento
Cuándo consultar al veterinario
Busca atención inmediata ante cualquier síntoma. Tratamientos tempranos por lesiones, infecciones, pancreatitis u obstrucciones mejoran pronósticos. Visita de urgencia si persisten o empeoran en 24 horas.
Alternativas seguras a los huesos
Elige productos del Veterinary Oral Health Council (VOHC), aprobados para salud dental, o juguetes como Kong o Nylabone.
Si optas por huesos, selecciona crudos grandes, del tamaño de la cabeza del perro, como recomienda la Dra. Karen Becker, DVM. Consulta siempre a tu veterinario.
Conclusión: Evita las costillas para perros
Los huesos de costillas no son ideales para masticar. Opta por verduras seguras o juguetes resistentes para satisfacer su instinto sin riesgos.