Si tu coche se queda sin refrigerante (o agua del sistema de enfriamiento), detén el vehículo de inmediato para prevenir sobrecalentamientos que causen daños costosos en el motor. En vehículos modernos con sistemas electrónicos, el coche reducirá potencia hasta detenerse automáticamente. En esta guía experta de UnComo.com, te explicamos qué hacer si tu coche se queda sin refrigerante de forma segura y efectiva.
Pasos a seguir:
Detén el vehículo inmediatamente. La falta de refrigerante provoca un sobrecalentamiento grave que puede dañar componentes vitales del motor. Aparca en un lugar seguro, señaliza correctamente y contacta a la asistencia en carretera de tu seguro.
En coches con sistemas electrónicos avanzados, los sensores detectan el exceso de temperatura y reducen la potencia progresivamente hasta detener el motor. Notarás que pierde fuerza y el acelerador deja de responder, evitando así daños mayores.
Si tienes agua disponible y no has visto humo del motor (indicando sobrecalentamiento extremo), rellénalo con precaución. De lo contrario, no intentes moverlo: llama a una grúa para llevarlo al taller más cercano y evitar averías peores.
Espera a que el motor se enfríe completamente antes de abrir el capó, para evitar quemaduras y evaporación del agua. Abre el capó para acelerar el enfriamiento.
Localiza el depósito de expansión (transparente, conectado al radiador por una manguera). Desenrosca la tapa con cuidado para liberar presión, retírala, añade agua limpia, cierra bien y baja el capó.
Lleva el coche a un taller profesional lo antes posible para una inspección completa del motor y rellenar con líquido refrigerante anticongelante adecuado.
Para prevenirlo en el futuro, realiza mantenimiento preventivo: revisa el nivel de refrigerante cada 1.000 km o 2 meses. Un buen cuidado evita averías inesperadas.