La conducción exige máxima atención y concentración diaria, protegiendo no solo tu seguridad, sino también la de otros usuarios de la vía. Por eso, el reglamento de tráfico prohíbe conductas que comprometan la seguridad vial.
Para los fumadores, surge una duda común: ¿se puede fumar conduciendo? La respuesta corta es "sí", pero más precisa es "depende". Hay matices importantes que analizamos a continuación en este artículo de unCOMO, basado en la normativa oficial.
¿Se puede fumar conduciendo? Lo que dice la DGT
Consultando el Reglamento General de Circulación, no existe una prohibición expresa de fumar al volante, a diferencia del uso de móviles, tabletas o auriculares.
Sin embargo, el artículo 17 obliga al conductor a "mantener su libertad de movimientos, el campo necesario de visión y la atención permanente a la conducción"[1]. El riesgo radica en la distracción: actividades como fumar, maquillarse, comer o beber, aunque no prohibidas explícitamente, pueden sancionarse si distraen.
¿Fumar conduciendo es una infracción grave?
Fumar no es infracción grave per se, pero la autoridad puede multarte por distracción si considera que afecta tu concentración. La decisión recae en agentes de Tráfico o Policía, independientemente de tu percepción personal.
Sanción de Tráfico por fumar conduciendo
La multa habitual es de 100 euros por distracción (artículo 65 de la Ley de Tráfico). Puede agravarse si se combina con otras infracciones, como exceso de velocidad.
Por qué está desaconsejado fumar conduciendo
Más allá de multas, fumar al volante es riesgoso por salud y seguridad. Principales motivos:
- Distracción: Encender, fumar y tirar ceniza desvían la atención del volante.
- Quemaduras y reacciones bruscas: Un cigarrillo puede quemar, provocando volantazos involuntarios con consecuencias graves.
La mejor opción es posponer fumar hasta detenerte. Ahora que conoces la normativa, te puede interesar nuestro artículo sobre cómo evitar multas por usar el móvil al volante.