¿Sientes la tentación de reconciliarte en lugar de separarte? Evita caer en la misma trampa que este lector. Descubre el consejo de nuestra entrenadora de relaciones.
En lugar de separarnos, ¿deberíamos reconciliararnos?
Pregunta del lector
Mi novia, de 45 años, me dejó por teléfono tras tres años de relación, mientras yo estaba fuera por trabajo. Teníamos una gran amistad, buena química sexual y muchos intereses en común. Al volver, tuvimos conversaciones profundas durante un mes. Creo que su difícil infancia y la falta de contacto con su madre por 20 años la han marcado; por eso, rechazó ir a terapia conmigo. Luego se marchó de la ciudad sin despedirse. Ahora sale con un hombre casado de 55 años, con hijos y una esposa furiosa a la que ha provocado varias veces. No ha hecho dos viajes con él y su hijo adolescente. Estoy profundamente herido y no logro dejar de pensar que ella está siendo usada como rebote. Al decírselo con tacto, reaccionó con ira, amenazándome con una orden de restricción. No contesta llamadas ni emails. Todo parece tan disfuncional que creo que algún día despertará, quizás tras ser abandonada, y valorará al compañero amoroso que dejó atrás.
-- Aportado por: Koa
Respuesta de la experta
Estimado Koa,
Con años de experiencia trabajando con adultos y parejas, te aseguro que quien rompe una relación lo ha meditado largamente. Un error común entre los 'abandonados' es ignorar las señales previas del fin. Enfocados en su agravio, olvidan que su pareja daba indicios claros de insatisfacción mucho antes. Lamentablemente, estas revelaciones suelen llegar tarde, como en tu caso.
Aunque creas que tenían una relación sólida, su affair revela que no eras consciente de su infelicidad. Más grave aún, no aceptas su mensaje: no quiere trabajar en la relación contigo. En vez de asumir tu parte, psicoanalizas sus motivos (su infancia traumática) para justificar la ruptura. Con razón rechazó la terapia; no estabas dispuesto a escuchar. Tras la separación, sigues juzgando su nueva relación como disfuncional y contactándola, lo que explica sus amenazas de orden de restricción.
Quizá su nueva pareja no sea ideal, pero esa decisión es suya. No es tu rol dictarle qué pensar o con quién salir. Ella es autónoma. Tu dificultad para superarla es tu responsabilidad, no la suya. No le debes nada para mitigar tu dolor.
El duelo es un proceso personal. Si te cuesta gestionarlo, busca ayuda profesional: entrevista a terapeutas o consejeros hasta encontrar quien entienda tu situación. Un profesional objetivo te ayudará a explorar por qué te resistes a la ruptura, facilitando el manejo del dolor.
~~Lori