Disfrutar de productos frescos es, sin duda, una de las mejores partes del verano: mazorcas de maíz jugosas, ensaladas de tomate, rodajas de sandía refrescantes y mucho más. Para quienes no contamos con nuestro propio jardín, un mercado de agricultores es el siguiente mejor lugar para adquirir estas deliciosas frutas, verduras y otros productos.
Con tantas excelentes opciones disponibles, la experiencia puede resultar abrumadora. Por eso, consultamos a la chef galardonada Daniela Moreira, quien abastece regularmente sus aclamados restaurantes Call Your Mother y Timber Pizza Co., para que compartiera sus mejores consejos para navegar un mercado local de agricultores con FirstForWomen.com.
¡Ve donde está la gente!
Los mercados de agricultores son un punto de encuentro para los locales, y estos suelen saber cuáles son los mejores puestos. Generalmente, donde hay la mayor multitud (y, lamentablemente, la fila más larga), es porque esa granja ha demostrado su calidad a la comunidad.
Pregúntale al granjero
Los agricultores siempre saben qué está en su mejor momento y en temporada. Consejo pro: observa qué está comiendo el granjero detrás del puesto; ¡eso te dirá qué es lo más fresco y delicioso!
Tómatedo con calma
No te apresures por los pasillos como en el supermercado. Disfruta de la música en vivo, prueba la repostería artesanal, come en los diversos puestos de comida.
Confía en tus sentidos
En un mercado de agricultores no encontrarás productos preenvasados como en una tienda convencional, así que aprovecha para tocar, oler e incluso probar antes de comprar. La mayoría de los puestos, especialmente los de frutas, ofrecen muestras de lo que está disponible y en temporada.
Almuerza allí
Los vendedores de comida utilizan productos locales de los puestos vecinos, lo que es una forma excelente de inspirarte y ver cómo emplear esos ingredientes en tu propia cocina.
Toma nota de la hora de cierre
Si buscas las mejores ofertas, llega justo antes del cierre. Es entonces cuando los granjeros intentan vender todo lo restante, permitiéndote llevar grandes cantidades por menos dinero.