Consejos de protección solar para niños en verano: reduce el riesgo de cáncer de piel

El cáncer de piel es uno de los más comunes y también uno de los más prevenibles. La mayoría de los casos tienen una tasa de supervivencia del 99% si se diagnostican y tratan a tiempo. Desarrollar hábitos de protección solar en los niños es clave para evitarlo, junto con otros daños por rayos ultravioleta (UV).
El daño cutáneo proviene de dos tipos de rayos UV:
UVB: Igual de peligrosos que los UVA, son la principal causa de melanoma en menores de 20 años con quemaduras solares graves. Tienen longitud de onda corta pero alta energía, dañando directamente el ADN en la capa superior de la piel. Aunque solo el 5% llega a la Tierra, provocan la mayoría de quemaduras y cánceres de piel.
UVA: Principales responsables del melanoma, la forma más grave. Con longitud de onda larga y menor energía, penetran profundamente, dañando indirectamente las células. Asociados al envejecimiento prematuro, arrugas y líneas finas. Representan el 95% de los rayos UV en superficie, ya que no los absorbe la ozono.
El cáncer de piel no melanoma supera en casos a todos los demás cánceres juntos. En 2019, se registraron más de 5,4 millones de casos, una enfermedad totalmente evitable.
Para proteger a tus hijos a largo plazo, enseña estos hábitos de seguridad solar:
- Aplica protector solar de amplio espectro SPF 30+ contra UVA y UVB. Elige opciones limpias o libres de crueldad.
- Usa la regla de la cucharadita y reaplica cada 2 horas para máxima efectividad.
- Si buscan broncearse, opta por protector con color. Cualquier decoloración indica daño solar y mayor riesgo de cáncer.
- Mantén hidratados: el sol deshidrata. Ofrece agua fría o bebidas deportivas siempre.
- Viste con ropa protectora de tela tupida con SPF incorporado.
- Para bebés menores de 6 meses, evita el sol directo: no uses protector solar.
Consulta esta infografía de The Derm Review para más consejos y protege a tus seres queridos con información experta.
