Los niños pequeños, con su gran actividad diaria, suelen presentar bultos o erupciones en la piel. Aunque la mayoría son inofensivos, afecciones como el impétigo requieren atención pediátrica inmediata para evitar complicaciones.
¿Qué es el impétigo?
El impétigo es una infección cutánea altamente contagiosa causada por bacterias, principalmente Staphylococcus aureus, que penetra a través de rasguños, sarpullidos, cortes o picaduras de insectos. Según UpToDate, una herramienta clínica de referencia, también puede deberse a Streptococcus pyogenes o a ambas, aunque es menos frecuente. Afecta sobre todo a niños de 2 a 5 años y es más común en meses cálidos, cuando juegan al aire libre y se lastiman.
¿Cómo se propaga el impétigo?
Se transmite por contacto directo piel con piel, al tocar superficies contaminadas o al rascarse, extendiéndose a otras áreas del cuerpo. El picor favorece su diseminación.
Tipos de impétigo
La Clínica Mayo identifica tres formas principales:
- Impétigo no ampolloso: El más común, inicia con lesiones rojas similares a granos alrededor de nariz y boca, que forman ampollas que se rompen y cubren de costra amarillenta.
- Impétigo ampolloso: Menos frecuente, con grandes ampollas en el tronco.
- Ectima: Forma grave que penetra profundamente, generando úlceras dolorosas con pus.
UpToDate indica que no suele causar fiebre. Si hay dolor intenso, enrojecimiento creciente, hinchazón o pérdida de apetito, consulte al médico de inmediato, ya que podría indicar una complicación grave.
Tratamiento del impétigo
El pediatra decidirá entre antibióticos tópicos u orales según la gravedad.
Para lesiones leves superficiales, se prescribe crema como mupirocina (Bactroban), aplicándola según indicaciones y completando el ciclo para evitar recurrencias.
Remedios caseros de apoyo
Complemente el tratamiento con:
- Remojos en agua tibia 15-20 minutos.
- Limpieza con jabón antibacteriano.
- Cobertura de las lesiones para evitar contagio.
- Corte de uñas para prevenir rascado.
- Monitoreo de la evolución.
Consulte siempre a un profesional para un plan personalizado.
Complicaciones graves
Raras, pero posibles según la Clínica Mayo: daño renal, celulitis o cicatrices.
Prevención del impétigo
Mantenga la piel limpia. Para evitar contagio:
- Evite contacto con infectados.
- Lávese las manos frecuentemente.
- No comparta toallas, ropa ni ropa de cama.
- Lave en agua caliente y seque a alta temperatura.
- Use pañuelos para mocos.
- Enseñe a estornudar en el codo.
- Mantenga al niño en casa hasta no ser contagioso.
Piel sana en niños
Con higiene y prevención, reduzca el riesgo de infecciones en los más pequeños.