Mientras los humanos y animales comen plantas u otros animales para alimentarse, las plantas producen su propio alimento mediante la luz solar en un proceso llamado fotosíntesis. En este proceso, usan dióxido de carbono, agua y energía solar para fabricar sus nutrientes.
¿Qué es la fotosíntesis?
La palabra fotosíntesis se divide en dos partes: "foto" (luz) y "síntesis" (ensamblar). Aunque el proceso es complejo, se resume en esta ecuación sencilla:
Cómo ocurre la fotosíntesis
La fotosíntesis tiene lugar en las hojas de las plantas, dentro de unas estructuras llamadas cloroplastos. Se divide en dos etapas: una que requiere luz y otra que no. Para entenderlo mejor, conócete los cloroplastos.
Cloroplastos
Las plantas, como los humanos, están formadas por miles de células. Pero las células vegetales tienen cloroplastos, donde ocurre la magia de la fotosíntesis.
Los cloroplastos son como pequeñas bolsas ovaladas dentro de las células. Algunos células tienen pocos, otras están llenas. Tienen una membrana exterior lisa y en su interior, sacos llenos de clorofila llamados tilacoides, que flotan en un fluido llamado estroma. Los tilacoides parecen pilas de panqueques, y la clorofila da el color verde a las plantas y capta la luz solar.
Etapa 1: Reacciones dependientes de la luz
Esta fase ocurre en los tilacoides y necesita luz solar.
- La luz solar excita los electrones en la clorofila.
- Los electrones se liberan.
- El agua se divide en oxígeno (O2) e iones de hidrógeno (H+).
- Los electrones libres producen ATP y NADPH, energía para la siguiente etapa.
Etapa 2: El Ciclo de Calvin
Esta fase sucede en el estroma, sin necesidad de luz. Usa dióxido de carbono, ATP y NADPH para crear glucosa, un azúcar que las plantas almacenan como energía o convierten en almidón y celulosa.
- El CO2 entra por los estomas de las hojas.
- Se une a RuBP, un azúcar simple.
- En cuatro reacciones químicas, con ATP y NADPH, se forma glucosa.
Este video muestra el proceso completo:
¿Por qué es importante la fotosíntesis?
Es esencial para la vida en la Tierra. Las plantas liberan oxígeno que respiramos y usan el CO2 que exhalamos, equilibrando el aire. Además, almacenan glucosa en frutas y verduras como manzanas, zanahorias y fresas, que comemos diariamente.