Un cuestionario de detección del autismo es el primer paso clave para identificar si se requiere una evaluación profesional adicional por trastorno del espectro autista (TEA) u otros retrasos del desarrollo. Involucra la participación de padres y cuidadores, seguido de una valoración por especialistas en desarrollo infantil.
¿Qué es un cuestionario de detección del autismo?
Estos cuestionarios recopilan información de padres o cuidadores principales mediante preguntas específicas sobre el desarrollo del niño. Existen varios formatos estandarizados que evalúan áreas clave para determinar la necesidad de una evaluación más profunda. Generalmente, incluyen preguntas de sí/no que, al analizarse, indican si se supera un umbral para derivar al especialista.
Cuestionarios de Edades y Etapas (ASQ)
Esta herramienta valida el desarrollo en niños de 4 a 60 meses, enfocándose en:
- Comunicación
- Motricidad gruesa
- Motricidad fina
- Resolución de problemas
- Interacciones sociales
Es ampliamente recomendada por pediatras para detección temprana.
Pruebas de Detección de Trastornos Generalizados del Desarrollo (PDDST-I y PDDST-II)
La PDDST-I consta de 71 preguntas que los padres responden independientemente, centradas en síntomas reportados por familias de niños con TEA, como:
- Movimientos repetitivos estereotipados (autoestimulación)
- Comunicación
- Habilidades sociales
Adecuada para niños de 18 meses a 3 años.
La PDDST-II, similar, es para bebés de 12 a 18 meses. Incluye secciones para médicos del desarrollo (desde el nacimiento) y una evaluación clínica de gravedad del autismo en recién nacidos hasta 18 meses.
Evaluación de los Padres sobre el Estado de Desarrollo (PEDS)
La PEDS es una herramienta sencilla con 10 preguntas para padres de niños menores de 8 años. Detecta preocupaciones generales y suele derivar a evaluaciones más exhaustivas.
Cuestionario de Comunicación Social (SCQ)
Con 40 preguntas, evalúa comunicación, lenguaje y habilidades sociales. Útil para identificar síntomas de TEA, aunque no distingue subtipos específicos como el síndrome de Rett o trastorno desintegrativo infantil. Es una herramienta validada clínicamente.
Inventarios de Desarrollo Infantil (IDIs)
Estos incluyen tres cuestionarios independientes completados por padres:
- Síntomas generales de TEA, independientemente de la edad.
- Inventario para menores de 18 meses, enfocado en hitos del desarrollo.
- Inventario para preescolares, aborda problemas en niños pequeños.
Pruebas de detección temprana
Muchos pediatras inician cribados desde los 6 meses. Preguntas iniciales incluyen:
- ¿Gira la cabeza al oír su nombre?
- ¿Sonríe?
- ¿Mantiene contacto visual?
- ¿Imita expresiones faciales o gestos?
- ¿Se angustia al separarse?
- ¿Nota tu entrada en la habitación?
Preguntas posteriores evalúan:
- Señalar objetos
- Seguir tu dedo con la mirada
- Mostrar objetos de interés
- Interactuar con otros niños
- Juegos de simulación
- Cumplir hitos motores y lingüísticos (arrastrarse, caminar, palabras, motricidad fina)
Evaluaciones posteriores al cuestionario inicial
Si se detecta riesgo, se procede con:
- Escala de Calificación del Autismo Infantil (CARS)
- Lista de Verificación Modificada para Autismo en Niños Pequeños (M-CHAT)
- Pantallas Brigance
- Escala de Inteligencia Preescolar y Primaria de Wechsler (WPPSI)
- Escalas de Bayley
Se realiza audiometría para descartar problemas auditivos. Finalmente, un especialista confirma o descarta el diagnóstico. Consulta siempre a profesionales de la salud para una evaluación precisa.