El running es un deporte de alto impacto donde hasta tres veces nuestro peso recae sobre los pies y la parte inferior de las piernas. Un calzado adecuado es esencial para proteger tobillos, rodillas y prevenir lesiones por uso constante. En esta guía, basada en recomendaciones de expertos en biomecánica y podología deportiva, te explicamos paso a paso cómo elegir los zapatos para correr.
Pasos a seguir:
1. En tiendas especializadas encontrarás variedad de zapatillas para correr. Antes de comprar, identifica el tipo de superficie: asfalto, césped o cross. Cada terreno requiere un diseño específico para maximizar agarre y amortiguación.
2. Considera la distancia de tus sesiones. Para recorridos cortos, basta una suela ligera; para grandes kilometrajes, elige suelas gruesas, estables y robustas que eviten fatiga y la sensación de ir descalzo tras varios km.
3. Analiza tu estilo de carrera, clave para seleccionar el calzado ideal. Existen zapatillas de running para pisada neutra, sobrepronadora o supinadora (débil pronador).
4. La pisada neutra inicia en el exterior del talón y sigue una línea recta hasta el antepié. Es la más eficiente y con menor riesgo de lesiones.
5. La pisada sobrepronadora parte del exterior del talón pero gira hacia el interior, sobrecargando el arco. Usa zapatillas con soporte medial para corregir y prevenir dolores en rodillas o espinillas.
6. En la pisada supinadora (débil pronador), el peso se concentra en el borde exterior. Elige modelos con mayor amortiguación externa. Observa la huella de tu pie mojado en el suelo para identificar tu tipo; consulta más detalles en análisis de pisada profesional.