Los ejercicios de bajo impacto son aquellos en los que al menos un pie mantiene contacto constante con el suelo, minimizando la fuerza sobre las articulaciones. Son ideales para principiantes en la actividad física o para quienes se recuperan de lesiones, según recomiendan expertos en fisioterapia y entrenamiento. En este artículo, basado en principios probados de acondicionamiento físico, te presentamos los más efectivos.
Natación
La natación destaca como el ejercicio perfecto para personas con bajo estado de forma o en fase de rehabilitación. El agua elimina la presión gravitacional, protegiendo todo el cuerpo de impactos. No obstante, una técnica adecuada es clave para evitar tensiones en el cuello por posturas incorrectas, como aconsejan los entrenadores certificados.
Caminar
Caminar es una opción accesible y altamente recomendada para iniciar en el ejercicio. Usando bastones, se transforma en nordic walking, ideal para terrenos irregulares o con pendientes, mejorando el equilibrio y la postura. En superficies llanas y con buena condición física, no son imprescindibles.
Remar
El remo es un ejercicio de bajo impacto que exige un nivel intermedio de forma física, ya que implica propulsar una embarcación con la fuerza de los brazos. En gimnasios, la máquina de remo ofrece una alternativa segura y controlada, fortaleciendo espalda, brazos y core sin sobrecargar las articulaciones.
Esquiar
El esquí clásico también califica como actividad de bajo impacto, siempre que se cuente con entrenamiento previo, equipo adecuado y acceso a pistas nevadas. Aunque no es accesible para todos, proporciona un entrenamiento cardiovascular completo con mínimo estrés articular.