Si el dolor muscular no es intenso, es recomendable entrenar con agujetas. Estas surgen por pequeñas roturas en las fibras musculares durante el esfuerzo físico, que liberan lactato. La cristalización de este compuesto provoca el malestar conocido como agujetas, un obstáculo común para muchos deportistas. En unComo.com, expertos en fitness te guían sobre cómo entrenar con agujetas para superarlas sin riesgos.
Pasos a seguir:
Entrenar con agujetas leves acelera la recuperación: la actividad física elimina el lactato más rápido que el reposo total, según principios de fisiología del ejercicio.
Esta recomendación aplica solo a agujetas con dolor leve o moderado. Si es intenso, descansa y revisa tu rutina de entrenamiento para evitar lesiones.
Con dolor leve, continúa entrenando e incrementa los estiramientos. Mejoran la elasticidad muscular, facilitan la circulación sanguínea y aceleran la regeneración.
Presta atención a los tiempos de descanso: opta por sesiones cortas e intensas en frecuencia, en lugar de prolongadas.
Prioriza ejercicios aeróbicos, ya que promueven una recuperación más rápida de los músculos afectados.
Reduce la intensidad del entrenamiento. Las agujetas suelen deberse a sesiones demasiado exigentes; baja el ritmo para adaptarte progresivamente.
Si las agujetas provienen de una actividad nueva que activa músculos inéditos, cambia de ejercicio. Consulta nuestro artículo sobre cómo evitar las agujetas para minimizar riesgos futuros.