El virus Zika puede transmitirse de una mujer embarazada a su feto, causando microcefalia, otras anomalías cerebrales y complicaciones en el embarazo. Desde abril de 2016, persisten interrogantes sobre el riesgo de infección y sus efectos completos en fetos y embarazos.
¿Qué es el virus Zika?
Según un artículo de la Sociedad Americana de Microbiología (2016), el virus Zika (ZIKV) es un flavivirus de ARN relacionado con los causantes del dengue, fiebre amarilla y virus del Nilo Occidental. La principal vía de infección humana es la picadura de mosquitos infectados del género Aedes, como Aedes aegypti y Aedes albopictus, entre otras especies.
Por qué el Zika cobró relevancia
El virus Zika ganó notoriedad por su rápida expansión en las Américas y el alza de casos de microcefalia fetal en zonas afectadas. Esto ocurrió tras la crisis del Ébola en África (2014) y brotes recurrentes de chikungunya desde 1999, subrayando la necesidad de respuestas internacionales coordinadas a emergencias globales.
Ante la progresión del Zika y su vínculo con complicaciones gestacionales, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo declaró Emergencia de Salud Pública de Preocupación Internacional. Las autoridades sanitarias actualizan sus guías conforme avanzan los conocimientos científicos.
Relación entre el virus Zika y el embarazo
El 19 de abril de 2016, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE.UU. confirmaron que una embarazada puede transmitir el Zika a su feto, provocando microcefalia y defectos cerebrales. Esta conclusión, basada en análisis expertos publicados el 13 de abril en The New England Journal of Medicine (NEJM), establece una "relación causal entre la infección prenatal por Zika y la microcefalia u otras anomalías cerebrales".
Evidencia histórica
La posible conexión entre Zika en el embarazo y microcefalia alertó al mundo desde octubre de 2015, meses después de su llegada a las Américas desde el Pacífico.
- Tras el inicio de la epidemia en el noreste de Brasil (finales de 2014), septiembre de 2015 reportó un aumento drástico de microcefalia en recién nacidos.
- En marzo de 2016, los CDC publicaron datos que reforzaban el vínculo: en Brasil, la prevalencia de microcefalia en bebés de madres infectadas en el primer trimestre fue 20 veces superior a la pre-epidemia.
- Un análisis del brote en Polinesia Francesa (2013-2014), publicado en The Lancet (marzo 2016), confirmó la asociación, estimando un 1% de riesgo de microcefalia en fetos expuestos en el primer trimestre.
Para abril de 2016, la evidencia acumulada de brotes desde 2013 confirmaba que la infección por Zika durante el embarazo causa microcefalia, daños cerebrales fetales y malos resultados gestacionales.
Evidencia de laboratorio
Se ha demostrado que el virus cruza la placenta. En casos estudiados, se detectó en:
- Líquido amniótico, placenta, cordón umbilical y tejido cerebral fetal en autopsias de fetos abortados.
- Cerebros de mortinatos de madres con infección gestacional por ZIKV.
En un caso, se halló virus vivo en el cerebro de un feto microcefálico de 21 semanas, cuya madre finlandesa se infectó a las 11 semanas en México.
Efectos adversos en el feto y el embarazo
Un análisis en NEJM (marzo 2016) de embarazos en brotes brasileños (2015) reveló, en mujeres con Zika confirmado y ecografías prenatales:
- Microcefalia (cabeza notablemente pequeña).
- Anomalías estructurales cerebrales.
- Calcificaciones cerebrales.
- Flujo anormal en arteria cerebral.
- Retraso del crecimiento intrauterino.
- Muertes fetales y mortinatos.
- Anomalías placentarias.
El Zika eleva riesgos de abortos espontáneos, mortinatos, prematuros, retraso en el crecimiento y déficits visuales/auditivos en supervivientes.
Microcefalia
La microcefalia es el signo más evidente. El virus daña células cerebrales fetales, impidiendo su crecimiento y desarrollo. Otras causas incluyen varicela o síndromes cromosómicos como Down.
Efectos en la mujer embarazada
Una revisión en American Journal of Public Health (abril 2016) indica que la mayoría de infecciones son asintomáticas o leves, sin agravamiento por el embarazo. Síntomas (duración ~1 semana) incluyen ≥2 de: erupción, fiebre, cefalea, artralgias, mialgias o conjuntivitis.
Brotes en Polinesia (2013-2014) y Brasil (2015) reportaron casos de Guillain-Barré, pero no mayor incidencia en embarazadas.
Vías de transmisión
Además de vía placentaria, posible infección neonatal en parto por fluidos maternos (Eurosurveillance, 2014). Detectado en leche materna, sin casos por lactancia confirmados.
Otras vías (Annals of Clinical Microbiology and Antimicrobials, marzo 2016):
- Transmisión sexual (semen); casos hombre-hombre.
- En orina, sangre, saliva: riesgos en transfusiones o contacto accidental.
- Preocupación en fertilidad con donantes; FDA tiene guías para tejidos.
Semen infeccioso hasta 62 días post-síntomas (Emerging Infectious Diseases, mayo 2016).
Pruebas diagnósticas
Si hay exposición o síntomas, consulte a su médico para pruebas de ARN o anticuerpos en sangre. En EE.UU. (abril 2016), disponibles en CDC y labs públicos; clave en embarazadas.
Pendientes por esclarecer (abril 2016)
Según CDC:
- Probabilidad de infección post-exposición.
- Período de incubación exacto.
- Porcentaje de transmisión materno-fetal.
- Riesgo de microcefalia en fetos infectados.
- Alcance total de anomalías.
- Impacto del timing de infección.
- Diferencias por vía (mosquito/sexo).
- Riesgo asintomático vs. sintomático.
- Factores de riesgo adicionales.
Expansión global del Zika
Identificado en 1947 (Uganda), primeros humanos 1952. Brotes mayores: Micronesia 2007, Polinesia 2013, Brasil 2015. Para abril 2016, amplio en Américas (ECDC).
Zika y microcefalia en EE.UU.
Datos limitados: en 9 embarazadas viajeras, 1 microcefalia grave, 2 abortos, 2 interrupciones. 388 casos por viajes/sexo; sin transmisión local continental.
Prevención y recomendaciones CDC
Sin vacuna/tratamiento, prevenga infección materna. Evite picaduras y sexo en zonas de riesgo.
Otras guías CDC (abril 2016)
Embarazadas: eviten viajes a zonas Zika. Post-viaje: pruebas y ecografías.
- Mujeres sintomáticas: Esperar 8 semanas post-síntomas para concebir.
- Hombres sintomáticos: Condón x6 meses.
- Asintomáticos: Esperar 8 semanas post-exposición.
- Hombres con pareja embarazada: Condón o abstinencia.
Riesgo en Juegos Olímpicos 2016 (Brasil). Consulte CDC para actualizaciones.
Precauciones esenciales
En zonas Zika, proteja su embarazo. Consulte médico ante exposición o síntomas.