La placenta previa ocurre cuando la placenta cubre parcial o totalmente la abertura del cuello uterino, lo que la hace susceptible a sangrados que pueden poner en peligro a la madre y al bebé, convirtiéndose en una emergencia médica.
Detalles sobre la Placenta Previa
Al inicio del embarazo, la placenta puede implantarse en la parte baja del útero, cerca del cuello uterino. En la mayoría de los casos, se desplaza hacia arriba conforme crece el útero. Según MedlinePlus, aproximadamente el 0,5% de las embarazadas presenta uno de los tres tipos de placenta previa:
- Completa: La placenta cubre totalmente la abertura cervical.
- Parcial: Cubre solo una parte de la abertura cervical.
- Marginal: Un borde de la placenta se acerca a la abertura cervical.
Estas posiciones sitúan la placenta en el trayecto que debe recorrer el bebé durante el parto.
Factores de Riesgo
De acuerdo con la Clínica Mayo, estos factores aumentan el riesgo de placenta previa:
- Haber tenido embarazos previos.
- Antecedente de placenta previa.
- Cesárea previa.
- Otros procedimientos uterinos, como cirugía de fibromas o dilatación y curetaje (D&C).
- Embarazo múltiple (gemelos u otros).
- Tabaquismo o consumo de drogas como la cocaína.
- Edad materna superior a 35 años.
- No ser de raza caucásica.
Síntomas
En un tercio de los casos, no hay síntomas hasta cerca del parto. En dos tercios, se presenta sangrado vaginal indolor en el segundo o tercer trimestre, según March of Dimes. Algunas mujeres notan molestias similares a calambres menstruales.
Si experimenta sangrado vaginal o contracciones, contacte inmediatamente a su proveedor de salud. Los vasos de la placenta cerca del cuello uterino pueden romperse fácilmente, causando hemorragias graves. Ante sangrado abundante, acuda al hospital de urgencia.
Diagnóstico
Se detecta en ecografías obstétricas de rutina tempranas si la placenta está baja o cubre el cérvix. El sangrado vaginal también puede motivar una ecografía para confirmarlo. Desde el segundo trimestre, ecografías de seguimiento muestran si la placenta se ha desplazado.
Riesgos para Madre y Bebé
Esta condición eleva el riesgo de:
- Parto prematuro antes de las 37 semanas.
- Hemorragia durante embarazo, parto o posparto.
- Anemia por pérdida sanguínea.
- Transfusión sanguínea.
- Muerte materna o fetal por sangrado masivo.
- Placenta acreta u otras anomalías placentarias.
Manejo Durante el Embarazo
Ecografías de seguimiento y monitoreo estrecho minimizan riesgos. Su obstetra recomendará evitar:
- Actividad física intensa (correr, saltar, caminatas largas).
- Relaciones sexuales o inserciones vaginales.
- Agacharse o cuclillas.
- Exámenes vaginales por riesgo hemorrágico.
Consideraciones para el Parto
El plan de parto depende del tipo y sangrados:
- Previa marginal sin sangrado: posible parto vaginal.
- Completa o parcial a las 34 semanas con sangrado: cesárea programada para evitar complicaciones.
- Sangrado significativo: cesárea inmediata.
Siga el Plan Médico
La placenta previa representa un riesgo significativo. Cumpla estrictamente las indicaciones de su médico o partera para proteger su salud y la de su bebé.