La lavanda o espliego es una planta aromática de usos versátiles, desde ambientadores antipolillas hasta cosméticos y remedios caseros. Cultivarla en casa permite disponer de ella fácilmente. Descubre sus propiedades respaldadas por su tradición herbal.
Principales propiedades de la lavanda
Actúa como relajante y sedante, ideal para combatir el insomnio y trastornos del sueño. Coloca un saquito bajo la almohada para dormir mejor.
Como calmante natural, alivia ansiedad y estrés. Toma infusiones o añádela al baño para desestresarte.
Sus propiedades antiespasmódicas y antissépticas ayudan con problemas digestivos como indigestiones, cólicos y gases.
Externamente, el aceite esencial de lavanda trata heridas superficiales, quemaduras solares, picaduras de insectos y eccemas. Aprende a preparar aceite casero para uso doméstico.
Su aroma característico se usa en jabones, champús y ambientadores. Repela mosquitos; plántala en casa para un entorno libre de insectos. Prueba agua o jabón de lavanda casero.
Contraindicaciones: Evita en enfermedades hepáticas, úlceras gástricas, gastritis, Crohn, intestino irritable, Parkinson, epilepsia, embarazo o lactancia.
- Enfermedades hepáticas
- Úlcera gástrica, gastritis, Crohn, intestino irritable
- Patologías neurológicas
- Parkinson, epilepsia
- Embarazo o lactancia
Este contenido es informativo. Consulta a un médico para diagnósticos o tratamientos.