La alexitimia es un trastorno que impide identificar, describir y expresar emociones propias o ajenas. Dependiendo de su origen, se clasifica en distintos tipos que afectan a niños y adultos por igual. En este artículo de unCOMO, te explicamos detalladamente los tipos de alexitimia, basado en evidencia científica y con un enfoque profesional.
¿Qué es la alexitimia?
La alexitimia se define como la incapacidad para reconocer, nombrar y expresar emociones propias o de los demás. Las personas afectadas pueden parecer frías o poco expresivas, pero en realidad no logran verbalizar sus sentimientos internos.
Además, les resulta difícil identificar emociones ajenas o regular las propias, lo que genera un profundo malestar emocional. Para detectar si alguien padece alexitimia, consulta nuestro artículo sobre los principales síntomas de la alexitimia.
Alexitimia primaria
La alexitimia primaria surge de causas orgánicas o innatas, como:
- Daños neurológicos (enfermedad de Parkinson, esclerosis múltiple, tumores cerebrales, ictus, etc.).
- Predisposición genética, que se manifiesta desde la infancia.
- Consumo de ciertas drogas.
Es común en personas con trastornos del espectro autista. Este tipo se debe a una comunicación deficiente entre los hemisferios cerebrales: el izquierdo gestiona el lenguaje verbal, mientras que el derecho procesa las emociones. Si no están bien conectados, expresar sentimientos resulta imposible.
Alexitimia secundaria
La alexitimia secundaria se origina en causas traumáticas, como traumas emocionales graves en la infancia o estrés prolongado, abusos y maltratos en la adultez. También puede deberse a alteraciones en el aprendizaje emocional.
Es el tipo más frecuente y suele ser temporal, actuando como mecanismo de defensa para reprimir traumas y negar sentimientos. Quienes la padecen a menudo presentan Trastorno de Estrés Postraumático (TEPT), depresión, trastornos alimentarios o adicciones.
Este artículo es meramente informativo. En unCOMO no prescribimos tratamientos ni diagnósticos médicos. Consulta siempre a un profesional de la salud ante cualquier síntoma o malestar.