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Guía experta para cuidar un gato esfinge (Sphynx): consejos veterinarios clave

El gato esfinge, también conocido como sphynx o gato desnudo, es una raza única sin pelo que conquista a muchos amantes de los animales, especialmente a los alérgicos. Su silueta estilizada evoca al gato egipcio, inspirado en la diosa Bastet. Aunque su apariencia es peculiar, este felino es fuerte, musculoso y saludable, pero requiere cuidados específicos. Como expertos en mascotas, en este artículo te explicamos paso a paso cómo cuidar un gato esfinge para que viva feliz y sano.

Un gato sin pelo: características únicas

La falta de pelaje es el rasgo distintivo del gato esfinge, que le vale el nombre de gato desnudo, aunque no es del todo calvo: muchos tienen un flequillo o pelusilla fina en la cola. Al tacto, su piel suave recuerda al ante, lo que lo hace atractivo para alérgicos, ya que se considera hipoalergénico.

Sin embargo, algunos veterinarios señalan que las alergias provienen más de la saliva que del pelo, como en ciertas razas asiáticas peludas sin efecto alérgico. Lo clave es que, sin pelo, este gato es muy sensible al frío: proporciona cama cálida, mantas, ropa de abrigo o un disco térmico en invierno.

En verano, protégelo del sol directo, ya que su piel puede sufrir pecas, manchas, oscurecimiento o quemaduras, igual que la humana.

Carácter del gato sphynx: cariñoso y sociable

Lejos de su aspecto alienígena —que inspiró a E.T. de Spielberg—, el gato esfinge es extremadamente cariñoso, sigue a sus dueños por casa y convive perfectamente con niños y otras mascotas. Respeta su necesidad ocasional de espacio; sin estrés ni agresividad, pronto volverá en busca de mimos.

Cómo alimentar al gato esfinge: dieta equilibrada

Es un glotón nato, por lo que su alimentación debe ser equilibrada para prevenir obesidad. Corta los trozos grandes para que mastique despacio. Sin pelo, requiere más calorías: opta por piensos ricos en proteínas y grasas (carnes de aves, huevos, aceites de pescado), ajustados por un veterinario, con suplementos si es necesario.

Higiene del gato egipcio: rutina esencial

Su dieta grasa deja la piel tendiente a ser oleosa, así que báñalo semanalmente en verano y dos veces al mes en invierno para facilitar la transpiración y mantenerla limpia.

Limpia sus orejas grandes regularmente del cerumen acumulado con toallitas específicas. Usa un rascador y corta uñas periódicamente —puede hacerlo el veterinario— para su bienestar.