Durante la pandemia de COVID-19, cuando muchos horneábamos pan, armábamos rompecabezas y devorábamos series como Tiger King, se bromeaba con un posible 'baby boom' por el aislamiento. Sin embargo, la realidad fue opuesta.
Según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC) de EE. UU., las tasas de natalidad en 2020 alcanzaron un mínimo histórico: cayeron un 4% respecto a 2019 y fue el nivel más bajo desde 1979.
No es sorprendente, considerando el contexto global de la pandemia, que no era ideal para formar familias.
En cambio, el tiempo en casa impulsó la adopción de mascotas: 23 millones de estadounidenses acogieron una en 2020, según la ASPCA. Esto representó un rayo de esperanza, con miles de animales encontrando hogares permanentes. El teletrabajo permitió dedicar más tiempo a estos compañeros peludos.
Una encuesta de Honest Paws a 400 mujeres millennials sin hijos reveló que el 70% considera a su perro o gato como un hijo propio.
Como mujer millennial con dos gatos y sin hijos aún, esta cifra resuena conmigo. A menudo digo en broma que 'mis gatos son mis bebés', lo que genera empatía entre dueños de mascotas o reacciones mixtas de padres humanos.
Mis gatos no son bebés literalmente, pero son mis bebés: un término afectuoso que refleja el tiempo, atención y amor que les dedico. Criarlos es menos demandante y costoso que un niño, y evito desafíos como la falta de sueño de un recién nacido.
Precisamente por eso, muchas mujeres millennials como yo reconocemos las dificultades reales de la maternidad. Vemos el estrés, agotamiento y burnout en amigas y familiares, agravados por el alto costo del childcare, la vida en general y la escasez de apoyo. El 69% de las encuestadas afirma que cuidar una mascota es más fácil que un hijo.
Optar por no tener hijos ahora —o nunca— permite enfocarnos en carreras, parejas, hobbies, viajes, voluntariado, estudios y mascotas. No es egoísmo, sino honestidad: diseñamos vidas satisfactorias basadas en datos y experiencias. Ya sea con un carrito de bebé o de perro, cada elección es valiosa.