La belleza está en el ojo del espectador, especialmente para los dueños de perros con apariencia peculiar. Los concursos de perros más feos demuestran que estos caninos inusuales fascinan a miles de personas en todo el mundo.
El auge de los perros 'homely'
Los concursos de perros feos proliferan en ferias locales y exposiciones caninas. En los últimos años, han alcanzado fama celebrity. Un ejemplo icónico es Sam, el perro más feo del mundo, estrella de estos eventos. Su sitio web llegó a ser uno de los más visitados. Aunque Sam nos dejó, su legado continúa con su familia: Tater Tot, su compañera, que quedó en segundo lugar en un concurso, y Pee Wee, hijo de Sam, quien parece destinado a heredar la corona.
Están por todas partes
Más allá de Sam y su linaje, hay muchas razas candidatas ideales para estos concursos. Si buscas un compañero único para competir, considera estas:
Crestados chinos
Los chinos crested parecen un My Little Pony con un giro extravagante: casi calvos, con manchas, melena en la cabeza, patas peludas retro y cola esponjosa. La variedad powderpuff evoca un muñeco de nieve desgreñado.
Xoloitzcuintle
Pronunciado 'show-lo-its-quint-lee', este ancestro del chihuahua (y posiblemente del crested) es progenitor de looks únicos. A menudo sin pelo o con escaso en cabeza y barbilla, se comparan con 'cámaras de aire medio infladas'. Antaño al borde de la extinción (menos de 500 ejemplares), esfuerzos de criadores han elevado su población a miles.
Mastines napolitanos
Enormes y arrugados, sus pliegues faciales recuerdan máscaras derretidas. Famosos por su baba abundante, superan incluso a Beethoven en este aspecto.
Shar pei
Los cachorros son adorables con su piel holgada, pero adultos evocan a W.C. Fields con ojos entrecerrados y cejas arrugadas.
Bulldogs
'Tan feos que son lindos': mandíbulas protuberantes, cuerpo barril, patas cortas, resoplidos y flatulencia los definen. Pero sus ojos expresivos redimen todo.
La verdadera belleza de estos perros
Quizá el encanto radica en su alma leal, más allá de la apariencia. Como ellos, que nos aman incondicionalmente ignorando nuestras imperfecciones, recordándonos que la belleza es subjetiva. Los dueños de estos perros lo saben bien.