El horseball es un deporte ecuestre apasionante que combina elementos de rugby, baloncesto, hockey, fútbol y el mágico Quidditch de Harry Potter. Está ganando popularidad a nivel mundial y es accesible para jinetes de todos los niveles, desde principiantes hasta profesionales.
Cómo se juega al horseball
Cada equipo consta de seis miembros: cuatro jugadores activos en el campo y dos suplentes. Los equipos son mixtos (hombres y mujeres), salvo en la liga femenina. Los partidos duran 20 minutos, divididos en dos periodos de 10 minutos con un descanso de tres minutos.
El juego inicia con la pelota en la línea de 10 metros del equipo atacante. Este se acerca al trote o galope, y un jugador la recoge sin desmontar mediante el movimiento llamado ramassage.
Cada jugador puede retener la pelota solo 10 segundos antes de pasarla. Tras al menos tres pases entre tres jugadores distintos, se puede tirar al aro para anotar. Gana el equipo con más goles al final del partido.
Reglas oficiales del horseball
La Federación Internacional de Horseball (FIHB) regula el deporte. Principales normas:
- Cada equipo nombra un capitán con brazalete, único autorizado a hablar con los árbitros. El entrenador y mozo de cuadra ocupan la Zona de Seguridad. Dos árbitros: uno a caballo en el campo y otro en la zona de seguridad.
- El partido arranca con sorteo: un equipo elige portería, el otro inicia. Los defensores no cruzan la línea central hasta que caiga la pelota o el atacante la cruce.
- Los pases deben ser lanzados; entregar la pelota no cuenta.
- Prohibido recoger la pelota desde un caballo parado.
Los jugadores pueden arrebatar la pelota al rival con una mano y montados, sin levantarse en los estribos (penalización). Se permite el tacleo con el caballo para sacar rivales del campo, siempre sentados correctamente.
La FIHB veta placajes o intimidaciones al recoger la pelota, como forzar cambios de dirección. Cualquiera puede recoger la pelota caída, pero solo en su dirección original para evitar colisiones.
¿Quién puede jugar al horseball?
Cualquier jinete capaz de guiar su caballo con piernas y asiento puede participar, incluidos principiantes. Requiere buena coordinación ojo-mano más que fuerza atlética. Niños desde 6 años juegan en Sub-16 y pueden ascender a Pro Elite a los 16. Mira un partido amateur a continuación.
Equipamiento necesario
El horseball usa equipo básico y asequible para jinetes y caballos.
Cancha de juego
El campo (picadero) es de arena suave, antideslizante y drenada, cubierto o al aire libre. Mide 25x65 m (aprox. pista de doma), variable entre 20-30 m ancho y 60-70 m largo. Zona de Seguridad de 3-5 m a los lados; barreras de 1,6 m en extremos. Aro blanco de 1 m diámetro a 4,5 m altura con red.
La pelota es un balón claro tipo fútbol juvenil: talla 3 (60 cm) para Sub-16 y Damas; talla 4 (65 cm) para Pro Elite. Con 6 asas de cuero. Cada equipo aporta una.
Vestimenta del jinete
Pantalones de montar, botas altas, casco y camiseta del equipo. Opcionales: rodilleras, peto o guantes. Prohibidas joyas y relojes; anillos permitidos si cubiertos por guantes.
Guarnicionería
Arnés inglés estándar: silla, numnah cuadrada, martingala. Bocados libres salvo Fulmer; opción brida sin bocado. Vendajes y botas grandes para piernas y cascos. Correa de recogida une estribos bajo el vientre para facilitar el ramassage. Todo en perfecto estado.
Caballos
Cualquier raza mayor de 5 años. Niños usan Shetland, luego ponis y caballos grandes. Adultos prefieren purasangres por agilidad o cruces bajos para recoger. Máx. 16,3 manos por comodidad. Deben ser sanos, ágiles para acelerones, paradas y giros. Un caballo por equipo/partido; cualquier jinete puede montarlo.
Popularidad y competiciones
Originado en Francia en los 70, domina allí pero con 18 países afiliados a FIHB en 5 continentes. Competiciones anuales en Sub-16, Damas y Pro Elite.
Actividad ideal para todos
Reglas simples y énfasis en seguridad lo hacen perfecto para niños y novatos, mientras su ritmo trepidante reta a expertos de cualquier disciplina ecuestre.