Es posible que tu gato no gane un concurso de obediencia, pero puedes enseñarle a venir cuando lo llames. Solo necesitas identificar qué le resulta irresistible y seguir un plan de entrenamiento sencillo y efectivo.
Entrenar a tu gato para que acuda a tu llamada
Lo ideal es empezar cuando el gato es joven e impresionable, aunque también funciona con adultos. Solo requiere más persistencia y paciencia por tu parte.
Paso 1: Descubre qué motiva a tu gato
La comida es el principal motivador para la mayoría de los gatos. Usa premios más apetitosos que su comida habitual, como trocitos de atún, pollo, salchicha o golosinas comerciales que adoren. Puedes variar los tipos para mantener el interés, pero resérvalos exclusivamente para estas sesiones.
Paso 2: Elige tu llamada o señal
Selecciona una frase específica solo para llamar a tu gato, como ¡ven aquí! o ¡hora de la golosina!. Evita su nombre, ya que lo usas en otros contextos. Un clicker o silbato también son excelentes opciones.
Paso 3: Inicia el entrenamiento
Entrena cuando tenga hambre, como antes de su comida principal por la mañana. Realiza sesiones de 5 minutos.
- Con el gato cerca, di la frase o usa la señal y ofrécele un premio. Si no come de tu mano, déjalo en el suelo.
- Retrocede un paso, repite y recompensa. Repítelo varias veces para asociar la llamada con la recompensa.
- Auméntalo a dos pasos y continúa.
- Repite 3-4 veces más. Deberá asociar rápidamente la llamada con algo delicioso. Practica a corta distancia hasta que responda de forma fiable.
- Finaliza dándole el resto de su comida.
Paso 4: Aumenta la distancia
- Una vez que acuda desde cerca, prueba desde 4 pasos e incrementa gradualmente hasta el otro lado de la habitación.
- Luego, desde la habitación contigua, siempre recompensando éxitos.
- Finalmente, desde cualquier parte de la casa.
Consejos clave para el éxito
Aplica estos tips para superar obstáculos comunes.
- Comienza en interiores. Solo pasa al exterior si ya sale supervisado y domina el llamado indoors.
- Combate el aburrimiento rotando golosinas si deja de responder.
- Limita sesiones a 5-10 minutos para mantener la atención.
- Ve a buscarlo sin llamar si es para algo desagradable (vet, uñas), según Vetstreet.
- Si falla, regresa a distancias previas y refuerza antes de avanzar.
- Siempre termina con éxito.
- Recompensa siempre; pocos gatos responden sin premio.
- Mantén un tono positivo; la frustración lo aleja.
El entrenamiento: más que comodidad
Enseñar a tu gato a venir es esencial para su seguridad. En emergencias o si se pierde, esta habilidad podría salvarle la vida. Invierte tiempo en su cuidado; vale la pena.