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Por qué los perros se parecen a sus dueños

Después de muchos estudios que se han ido haciendo a lo largo de los años parece que la teoría de que los perros se parecen a sus dueños es verídica, y no, no es por casualidad. ¿Cuántas veces andando por la calle hemos visto a una persona paseando a su mascota con la que tiene un parecido increíble? ¿O cuántas fotos hemos visto por las redes sociales donde el parecido entre ambos es estúpidamente asombroso? En unCOMO nos hemos propuesto dar explicación a este fenómeno, ya que como hemos dicho anteriormente, no se trata de simple coincidencia. A continuación te mostramos porqué los perros se parecen a sus dueños.

El subconsciente es asombroso

Resulta que cuando vas a comprar o adoptar a un perro, inconscientemente buscas que tus rasgos se reflejen en el animal. Al igual que con las personas, buscamos mascotas que se asemejen a nosotros, por ejemplo, el tipo de pelo que tenga el perro influye mucho a la hora de escogerlo. Si lo que te gusta es lucir una larga melena rizada, es posible que te fijes en perros como el cocker spaniel. O por ejemplo, las personas altas suelen tener perros más grandes como puede ser un galgo. Como seres humanos que somos, vamos a por las cosas que nos atraen y el físico tanto en personas como animales suele ser determinante.

En este artículo te ayudamos a elegir un perro según tu personalidad.

La personalidad de cada uno es un factor determinante

No gusta rodearnos de personas que tengan los mismos gustos que nosotros o cuya personalidad sea afín a la nuestra, pues con los perros igual. Un atleta normalmente se decantará por un perro activo, que aguante a su lado cuando salga a correr y que necesite estar en constante movimiento, convirtiéndose así en un compañero perfecto para las largas caminatas o las duras sesiones de running por el parque. A pesar de sonar como un estereotipo, cuando piensas en una persona adicta a la moda que se pasa la vida de centro comercial en centro comercial ¿Qué tipo de perro se te viene a la cabeza como su acompañante? Seguro que te imaginas al típico chihuahua o a un yorkshire terrier, ¿la razón? Caben en un bolso. Son mascotas que pueden ir contigo en esas interminables tardes de compras en las que te recorres la ciudad buscando un nuevo modelito.

¿Quieres aprender a correr con tu perro? En este artículo te lo explicamos.

Tu forma de ser acaba siendo imitada por la suya

Hay una forma lógica de entender esto, aunque a algunos les moleste: todos acabamos copiando hábitos y comportamientos de nuestros padres. Seguro que alguna vez te han dicho aquello de “Si es que eres igual que tu padre” o “Cómo se nota de quién eres hija”, pues con nuestros amigos de cuatro patas ocurre lo mismo. Al fin y al cabo somos como sus padres, sobre todo cuando les tienes desde pequeños.

Tú eres la persona que le cuida, le da de comer, le pasea o le lleva al médico cuando hace falta, así que ¿cómo no se va a fijar en ti? Pues esta compenetración es más asombrosa de lo que parece, ya que según un estudio de la Universidad Eötvös Loránd de Hungría, los perros pueden llegar a recordar y repetir tus acciones. Si eres una persona madrugadora, seguro que tu perro acabará madrugando como tú y no se quedará tumbado en su cama cuando tú te levantes. Lo mismo ocurre con lo cariñoso, gruñón o glotón que seas. Hay muchos casos con los que se puede contrastar esta teoría, por ejemplo, los perros de las personas mayores suelen ser tranquilos y suelen pasarse la tarde al lado de su dueño tumbados mientras ven la tele, sin dar la vara. Las personas agresivas suelen tener perros que no paran de gruñir, de ladrar y de enfrentarse con todos los canes con los que se cruzan cuando salen a la calle, en el lado opuesto, una persona cariñosa tendrá una mascota que siempre estará buscando mimos y que no se separará de ella desde el segundo que entra por la puerta de casa. Sí, los perros se parecen a sus dueños más de lo que imaginas.

Ahora bien, ¡por supuesto que también existen excepciones! Tú puedes adaptarte a tu perro y él adaptarse a ti. Al fin y al cabo, también os compenetráis, algo que hace de vuestra relación una amistad muy especial.

El adiestramiento es fundamental para que un perro sea feliz conviviendo con nosotros. En este artículo te explicamos cuándo empezar a educar a un perro.