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Cómo saber si mi perro tiene depresión

Los perros son animales rutinarios, necesitan una pauta horaria para encontrar la estabilidad y sentir que controlan todos y cada uno de los elementos que forman parte de su entorno. Cuando algo falla o se altera, pueden entrar en un estado de estrés o ansiedad que, si no es identificado y tratado, puede llegar incluso a derivar en una depresión. Los trastornos emocionales son condiciones muy comunes en los cans pero difíciles de apreciar. En muchas ocasiones tendemos a relacionarlos con un cuadro de celos, si acabamos de introducir una nueva mascota al hogar, mal comportamiento o cansancio. Sigue leyendo y descubre cómo saber si tu perro tiene depresión para empezar a combatirla y devolverle la felicidad.

Pasos a seguir: 1

Lo primero que debes saber es que existen determinados tipos de perros que presentan una mayor tendencia depresiva que el resto, es el caso de las razas Terrier. Por su carácter y personalidad, estos cans tienen más posibilidades de sufrir depresión. Asimismo, un perro que provenga de una perrera, guardería canina o criadero y haya sido adoptado de adulto será más propenso por el cambio de entorno.

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Para identificar los síntomas de la depresión canina deberemos prestar especial atención al comportamiento de nuestro perro. Uno de los primero cambios notables suele ser la falta de actividad y relación con otros perros. En general, un can en estado depresivo pierde el entusiasmo por sociabilizarse y jugar con otros cans. Asimismo, presenta una clara apatía respecto a sus dueños y otros humanos.

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Es posible, incluso, que haya dejado de correr y empiece a caminar más lento, a pesar de haber sido un perro enérgico. Normalmente, los perros que al salir a pasear se alteran, saltan y corren sin obedecer a su dueño, suelen actuar de esa determinada manera porque están estresados o ansiosos debido a la falta de ejercicio. Cuando ocurre lo contrario, y el perro no quiere realizar ningún tipo de actividad, hablamos de depresión.

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Los cambios en el apetito son otro de los síntomas más comunes de la depresión canina. En general, los perros depresivos acostumbran a perder el hambre, provocando una considerable bajada de peso. Sin embargo, cada perro es un mundo, y a muchos les ocurre justo lo contrario, comen en exceso o hasta que dejan el cuenco vacío. Observa si tu perro ha dejado de comer o come más cantidad de la normal. Un síntoma que sí acostumbran a presentar la mayoría de cans depresivos es un aumento de la ingesta de agua.

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Un perro que se encuentre en estado de depresión medio o avanzado, con total probabilidad dormirá mucho más de lo que debe. Es posible, incluso, que ocupe gran parte de su día durmiendo y bebiendo agua. Sin embargo, igual que ocurre con los cambios alimentarios, algunos perros presentan síntomas contrarios, es decir, no pueden conciliar el sueño.

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Otro de los síntomas que puede presentar un can con depresión es llorar o gemir con frecuencia y sin motivo aparente. Muchos cans acuden a este acto para pedir ayuda a su dueño y conseguir que le preste más atención. Asimismo, pueden presentar otros cambios de comportamiento como ir de un lado a otro o esconderse en algún rincón del hogar, cosas que antes no hacían. Es importante prestar atención a estos síntomas porque es posible que la causa de la depresión canina sea una falta de atención por nuestra parte.

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Si tu perro presenta alguno de estos síntomas y sospechas que puede padecer un estado de depresión, no dudes en llevarlo al veterinario para que lo examine e inicie el tratamiento adecuado para combatirla. Como ves, todos estos síntomas no son exclusivos de esta condición, por lo que es posible que en lugar de depresión sufra alguna enfermedad o dolencia física. Es por ello que es fundamental que sea un profesional quien determine qué le ocurre a tu can.