La ansiedad por separación es un trastorno conductual frecuente en perros, a menudo vinculado a un apego excesivo al dueño y la falta de acostumbramiento a la soledad. Desde nuestra experiencia como expertos en comportamiento canino, te guiamos para identificarla con precisión.
En este artículo, basado en observaciones clínicas reales, explicamos cómo saber si tu perro sufre ansiedad por separación.
Antes de salir
Los perros aprenden nuestras rutinas diarias: ponernos la chaqueta, tomar las llaves o el bolso. En casos de ansiedad por separación, muestran angustia evidente justo antes de nuestra partida, con inquietud y nerviosismo claros.
Destrozos en casa y eliminación inadecuada
Cuando estás fuera, perros ansiosos destruyen objetos o muebles. Son habituales las vocalizaciones excesivas, como ladridos o lloriqueos, y eliminaciones inapropiadas: orinan o defecan en sitios no permitidos.
Recuerda: el castigo solo funciona si es inmediato, al sorprenderlos in fraganti. Reñirles al volver por destrozos pasados es ineficaz, ya que no asocian la acción con el momento.
El recibimiento
Al regresar, el recibimiento es desmedido: efusividad extrema y, a veces, micciones por excitación.
El hiperapego
El hiperapego agrava la ansiedad por separación. Común en perros mimados en brazos, tras enfermedades o con dependencia total, siguen al dueño por todas partes sin despegar la vista.